El tercer día del Test femenino en Lord's se desarrolla con todo el drama de un accidente automovilístico en cámara lenta, pero con más pausas para el té. India, ya liderando por 269 carreras al inicio del juego, ha extendido eso a una imponente ventaja de 355, porque ¿por qué no acumular más? Las lanzadoras de Inglaterra trabajaron valientemente, con Sophie Ecclestone lanzando una gigantesca serie de 13 overs, el equivalente cricketero a correr un maratón pero que te digan que aún llegas tarde.

Lauren Bell tuvo un momento de casi gloria, eliminando a Yastika Bhatia con la primera bola del día, solo para que los bails se quedaran quietos como un gato terco. Bhatia entonces le pegó un cuatro a Bell, porque el cricket es una amante cruel. Amy Jones, mientras tanto, la está pasando mal detrás de los wickets, igualando su propio récord de más byes concedidos en una entrada de Test (23), la mayoría de los cuales vinieron de los lanzamientos desviados de Bell. Como señaló el comentarista, 'sin oportunidad para Jones en ninguna de las ocasiones'.

Por el lado positivo, un casco nuevo fue sacado para Tammy Beaumont, recién salido de la caja. Así que eso es algo. La ventaja es ahora de 355 carreras, e Inglaterra necesita un milagro. O al menos unos cuantos wickets. Preferiblemente antes del almuerzo.