Cientos de familias indígenas se han visto obligadas a huir de sus hogares en las montañas del centro de México después de que un grupo criminal local decidiera que los drones y la artillería pesada eran la forma perfecta de decir 'hola'. Los ataques, que incluyeron bombardeos con drones, han sido tan intensos que el Congreso Nacional Indígena informó el lunes que entre 800 y 1,000 familias han abandonado sus aldeas en el estado de Guerrero.

La banda, conocida como Los Ardillos, ha sido una molestia persistente en la zona durante años, pero la semana pasada subieron el volumen. El sábado, las aldeas soportaron ocho horas de bombardeos, dejando a los residentes en un estado de 'angustia total', según describió el portavoz del congreso, Carlos González García. Al menos cuatro personas murieron. 'Las familias están aterrorizadas, especialmente las mujeres y los niños. Es un nivel de violencia al que no estamos acostumbrados', dijo González, lo que hace preguntarse a qué nivel de violencia estaban acostumbrados antes.

Imágenes en redes sociales muestran a mujeres y niños sollozando en una iglesia, mientras que otros videos capturan la sinfonía de disparos y explosiones que resuenan en el campo. Una mujer, que huyó con sus hijos gemelos, explicó en un video de Facebook: 'Nos atacaban con drones y con armas de calibre .50, por eso me fui y me llevé a mis hijos gemelos conmigo. Mataron a los animales y ahora están incendiando las laderas'. Un video de la aldea de Alcozacán, compartido con The Guardian, muestra la violencia continuando hasta la mañana del lunes.

Esto no es solo un problema local; es parte de una tendencia preocupante. Los cárteles de la droga en México han adoptado cada vez más drones portadores de bombas y otras armas sofisticadas, convirtiendo a las comunidades rurales en zonas de guerra modernas. Un estudio de la Universidad Iberoamericana de México encontró que el número de personas desplazadas por la violencia se duplicó con creces, de 12,600 en 2023 a 28,900 en 2024. El Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno reporta casi 400,000 desplazados en México a finales de 2024.

La presidenta Claudia Sheinbaum, en una conferencia de prensa el lunes, aseguró que 'estamos trabajando para proteger a la población' con la Guardia Nacional y atención a las familias desplazadas, con el objetivo de ayudarlas a regresar a casa. Pero González sugiere que los ataques están dirigidos a las fuerzas de policía comunitaria armada que los aldeanos establecieron para protegerse de los cárteles de la droga. Los Ardillos también están tratando de coaccionar a los aldeanos para que cultiven amapola de opio. Acusó al gobierno local de estar confabulado con los criminales, señalando que tres bases conjuntas del ejército, la Guardia Nacional y la policía estatal en la zona no han hecho nada para detener la violencia.

'Es obligación del Estado mexicano brindar protección e investigar cualquier colusión entre funcionarios y cárteles criminales, y desmantelarlos', dijo González. 'Y castigar a quien haya que castigar. Porque de lo contrario, esto va a seguir creciendo y creciendo'.

Mientras tanto, el gobierno del estado de Guerrero afirmó el domingo que solo 90 personas habían sido desplazadas, y que se habían desplegado fuerzas federales y estatales para 'operativos de seguridad y vigilancia'. Porque claramente, unas cuantas patrullas extra harán toda la diferencia cuando los drones están lanzando bombas.