Anak Krakatau, el pequeño volcán con gran personalidad ubicado entre Java y Sumatra, ha vuelto a las andadas. Aunque sus erupciones suelen ser el equivalente volcánico de una tos educada, a principios de septiembre de 2026 lanzó un rugido a pleno pulmón que duró más de 24 horas, enviando gas y ceniza hacia el cielo y, en general, convirtiéndose en un estorbo.

Los satélites captaron la rabieta en acción el 5 de septiembre. El OLI (Operational Land Imager) del satélite Landsat 8 tomó una foto de una pluma blanca de gas volcánico que se elevaba sobre una nube de ceniza marrón, mientras que el VIIRS (Visible Infrared Imaging Radiometer Suite) del satélite Suomi NPP mostró la ceniza dispersándose sobre una amplia zona. Porque nada dice 'impresionante' como una sesión de fotos satelital.

La agencia meteorológica de Indonesia informó que para el 6 de septiembre, la ceniza había alcanzado los 6,000 metros (20,000 pies) al este del volcán y la friolera de 15,000 metros (50,000 pies) al oeste. Estos escombros en el aire provocaron el cierre temporal de ocho aeropuertos en Java y Sumatra, sumiendo en el caos a casi 3,000 vuelos. Porque, ¿quién necesita viajar cuando hay un volcán haciendo alarde?

La caída de ceniza no se quedó solo en el cielo; se asentó sobre áreas pobladas, incluyendo Yakarta y partes de Java Occidental, como señaló diligentemente la Plataforma de Coordinación Humanitaria de Indonesia (IHCP). Si bien la ceniza volcánica es excelente para el suelo, no lo es tanto para el tracto respiratorio, los ojos y la piel humanos. La IHCP señaló útilmente que esta ceniza es diferente del humo de los incendios de turberas, por si te preocupaba confundir tus partículas en el aire.

Para el 6 de septiembre, la erupción explosiva continua amainó, volviendo a la rutina habitual del volcán de erupciones estrombolianas: chorros intermitentes de ceniza y material, como un géiser con problemas de ira. Los aeropuertos reanudaron operaciones para el 8 de septiembre, pero Anak Krakatau permanece en el segundo nivel de alerta más alto, un estatus que ha mantenido desde principios de julio. Porque algunos volcanes simplemente disfrutan mantener a todos al borde del asiento.