Sigma tiene una larga historia de lanzar, digamos, cámaras excéntricas. El año pasado, la marca sacó la BF, que continúa esa tradición. Porque es muy diferente, careciendo de características como obturador mecánico, visor y ranura para tarjeta de memoria, entre otras, quise pasar un tiempo extra con ella antes de juzgar. Después de usarla durante meses, he decidido que la Sigma BF es la cámara perfecta para las personas que aman usar cámaras más que disfrutar tomando fotografías.

No lo digo necesariamente como un desaire; creo que está bien amar la herramienta sin prestar atención a los frutos de su trabajo. Tengo una colección entera de cepillos de mano antiguos que uso muy raramente, pero se ven muy bien en exhibición. Lo entiendo. Sin embargo, este enfoque de diseño tiene consecuencias, y una grande es que la Sigma BF puede ser frustrante cuando intentas tomar fotos de verdad.

La Sigma BF toma su nombre de la frase "hermosa tontería", que Sigma extrajo de un poema de El libro del té. Menciono esto porque su nombre prepara el escenario para lo que la Sigma BF pretende lograr. La cámara no intenta competir con las cámaras de gama alta de fotograma completo de Sony, Canon, Nikon o cualquier otro fabricante tradicional. De hecho, Sigma parece haber sabido que no podía enfrentarse a esos pesos pesados, así que construyó su propio campo de juego. El éxito o fracaso de la BF depende completamente de ti y de si encajas en el hermoso campo de (potencial) tontería de Sigma.