Érase una vez, este corresponsal era un ávido excursionista, mochilero unas cuantas veces al año y soñando con recorrer el Sendero de los Apalaches. Pero la vida pasó: trabajos, esposas, hijos, los sospechosos habituales, y esos sueños quedaron en el estante junto al equipo de campamento. Pero un reciente primer viaje de campamento con los niños reavivó la picazón al aire libre, y justo a tiempo: entra A Trail Tale, un diario de sendero interactivo de Andy Moliski, con ayuda de sus hermanos Adam y Alex.

Esta caminata digital representa el sendero en un hermoso arte de píxeles que te golpeará con una ola de nostalgia de los juegos de aventura de Sierra de los 90. La partitura original de Alex combina sonidos de la naturaleza, guitarra acústica, cuerdas, e incluso un toque de clarinete, porque ¿por qué no? Es el tipo de banda sonora que te hace sentir que realmente estás ahí fuera, menos las ampollas.

Cada día que haces clic trae puntos de referencia y una interfaz de juego inspirada en parte en Oregon Trail. Spoiler: nadie muere de disentería aquí. Hacer clic en Andy abre un menú de iconos que cubren su viaje, su estado mental, e incluso algo de poesía. Hay pequeños iconos para cosas que afectan su fortaleza y sus medidores de moral: clima inclemente, paisajes pintorescos, todo eso.

Es peligrosamente fácil perder horas vagando por la aventura de Andy. Y tiene a este corresponsal preguntándose si es hora de sacudir el polvo de las botas de montaña y abordar un poco más del AT de verdad. Quizás los niños ya son lo suficientemente mayores para apreciar el sufrimiento. O al menos los s'mores.