El presidente sudafricano Cyril Ramaphosa ha anunciado que no renunciará tras un fallo del Tribunal Constitucional que abrió la puerta a un proceso de destitución por un escándalo que involucra dinero robado de su granja privada. El lunes, Ramaphosa puso fin a días de especulación declarando: "Me quedo aquí y no renuncio", añadiendo que planea impugnar legalmente el informe que desencadenó el proceso de destitución.

La controversia, conocida como el escándalo Phala Phala, se origina del robo de miles de dólares de los muebles de su granja de caza. Un panel independiente encontró evidencia prima facie de que Ramaphosa pudo haber cometido una falta grave en el manejo del asunto, aunque él niega haber actuado mal, alegando que el dinero provenía de una venta legítima de búfalos. El Tribunal Constitucional falló la semana pasada que el parlamento actuó inconstitucionalmente al votar en contra de una investigación de destitución en 2022 y ordenó un examen más a fondo.

Ramaphosa ahora busca que el informe sea revisado y anulado, argumentando que se basó en pruebas de oídas. El analista político profesor Richard Calland señaló que el presidente probablemente sobreviviría a una votación parlamentaria, pero sugirió que la impugnación legal podría tener como objetivo evitar una audiencia de destitución perjudicial que podría dañar su reputación y legado.