El Parlamento de Ghana ha demostrado una vez más su destreza legislativa al aprobar un proyecto de ley que criminaliza la homosexualidad y la promoción de actividades LGBTQ+. Porque nada dice 'valores familiares' como amenazar con encarcelar a las personas por existir.

Según la nueva ley, identificarse como lesbiana, gay, bisexual, transgénero o queer podría costarte hasta tres años de prisión. Y para asegurarse de que todos se vigilen mutuamente, hay un 'deber de denunciar' cualquier acto prohibido a la policía. Porque nada fomenta el espíritu comunitario como el chivatazo obligatorio.

Los líderes religiosos han estado presionando al presidente John Dramani Mahama, que aún debe firmar la ley, para que endurezca las leyes antigay desde que asumió el cargo el año pasado. Porque si hay algo por lo que se conoce a la religión, es por liderar con compasión.

Organizaciones internacionales, incluida Human Rights Watch, han criticado duramente la prohibición, señalando que pone en riesgo la vida de las personas LGBTQ+ mientras 'alienta a los ciudadanos a espiarse y denunciarse mutuamente'. Pero oye, ¿quién necesita derechos humanos cuando tienes tradición?

Las relaciones entre personas del mismo sexo han sido ilegales en Ghana desde la era colonial británica, porque nada dice 'valores culturales' como mantener leyes impuestas por un imperio extranjero.

El patrocinador del proyecto de ley, el reverendo John Ntim Fordjour, dijo al parlamento que la ley protege los valores familiares y culturales de Ghana, haciendo que las leyes existentes sean 'más sólidas, más amplias y más estrictas para tratar las prácticas de LGBTQI'. Incluso el término 'aliado' podría llevar a alguien a prisión, porque aparentemente apoyar a tus amigos ahora es un delito.

Se incluyeron exenciones para profesionales legales, de medios y de salud que informen sobre temas LGBTQ+ o brinden servicios médicos. Así que está bien hablar de personas gay, solo no seas una.

Human Rights Watch recomendó abandonar el proyecto de ley, pero eso probablemente es demasiado sensato. Ghana aprobó un proyecto de ley similar en 2024, pero el expresidente Akufo-Addo no lo firmó en medio de desafíos legales. El presidente Mahama ha indicado que lo apoyaría, afirmando que cree que 'solo existen dos géneros: hombre y mujer' y que el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Porque la biología es simple, pero los derechos humanos son complicados.

Esta represión es parte de una tendencia más amplia en África. Senegal aprobó una legislación similar en marzo, con hasta 10 años para actos homosexuales, y Uganda introdujo la pena de muerte para ciertos actos homosexuales en 2023. Progreso, aparentemente.