En un giro que no sorprenderá a nadie que haya sido presentado por un familiar, la cita a ciegas de Ailsa y Mike en Chargal, en el W1 de Londres, incluyó una cena de tres platos, un forcejeo entre apretón de manos y abrazo, y la revelación de que el papá de Mike orquestó todo. Ailsa llegó rebosante de 'energía real' y esperanzas de 'buen rollo y una cena gratis agradable'. Mike, por su parte, quería 'buena conversación con alguien interesante'. La velada cumplió en el frente de la cena gratis — aunque Ailsa admite que no dejó suficiente espacio para los platos principales, sin saber del compromiso de tres platos. La conversación cubrió familia, trabajos, viajes, cultura y opiniones impopulares, con un breve desvío hacia la teoría del hermano de Mike de que toda la música indie suena como si perteneciera a The Inbetweeners. Ailsa se iluminó ante esto; Mike, que es 'genuinamente diferente' de Ailsa, no compartió su pasión por la música en vivo. Los momentos más incómodos: las pausas en la conversación que llevaron a preguntas desesperadas sobre planes de fin de semana, y el intento de apretón de manos de Mike al final de la noche que Ailsa contrarrestó con un abrazo. También moderadamente incómodo: la admisión de Mike de que su familia había organizado la cita. Ninguno sintió una conexión fuerte. No se besaron — 'no hubo ningún momento en el que besar tuviera sentido', explicó Ailsa. No continuaron la velada en otro lugar — era noche de entre semana y habían tomado 'bastante vino'. Mike no presentaría a Ailsa a sus amigos ('nos movemos en órbitas diferentes'); Ailsa absolutamente presentaría a Mike a los suyos ('Encajaría perfectamente'). Mike calificó la velada con un 7/10, describiéndola como 'una noche decente con alguien genuinamente diferente a mí'. Ailsa no asignó una puntuación, pero señaló que esperaba conocer a alguien 'peculiar como ella'. Su único cambio sugerido: un asiento en la esquina en lugar de un reservado, lo que podría haber hecho la conversación más relajada. El cambio sugerido de Mike: ninguno explícitamente, pero quizás una organización menos paternal.
Informe de cita a ciegas: La edición organizada por papá, con vino extra y cero besos
Una cita a ciegas en Chargal incluye tres platos, cero química, un forcejeo entre apretón de manos y abrazo, y la incómoda revelación de que papá lo organizó todo.