El alcalde de Burdeos se prepara para 'todas las eventualidades', que en francés significa 'podríamos estar albergando a muchos huéspedes pronto'. Thomas Cazenave dijo que la ciudad se prepara para alojar a un gran número de personas si se ordenan más evacuaciones, mientras uno de los múltiples incendios forestales que arden en Francia se acerca a 15 km (9 millas) de la ciudad suroccidental.

El presidente Emmanuel Macron, que visitó la región de Gironda devastada por el fuego, lo calificó como un 'incendio forestal completamente sin precedentes' y 'el más duro desde la Segunda Guerra Mundial'. Eso es decir algo, dado que Francia ha visto algunas cosas duras desde 1945. Unas 220.000 personas han sido evacuadas solo en Francia, y más de 100.000 en España, donde los incendios arden 'sin control' al oeste de Madrid.

Otra intensa ola de calor el martes podría dificultar aún más los esfuerzos de extinción, porque claramente las cosas no estaban lo suficientemente calientes. Macron señaló que un incendio más pequeño en la región de Landes había sido contenido, pero la lucha continúa en Gironda. Advirtió que 'las temperaturas volverán a subir, el viento todavía está presente, y por lo tanto debemos permanecer humildes', un noble sentimiento cuando se enfrenta a una fuerza de la naturaleza que no se preocupa por la humildad.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, dijo que el incendio 'tiene vida propia', que es una forma educada de decir que no escucha a nadie. Jerome Steffe, alcalde de Cestas, un pueblo al sur de Burdeos, dijo a la BBC que 'este será el incendio del siglo'. Describió cómo 17.000 residentes fueron evacuados de su pueblo durante la noche cuando el incendio se intensificó hace dos días. Hasta ahora, la región ha visto 42.000 hectáreas (103.000 acres) quemadas y 240 casas destruidas. 'En mi ciudad la situación es realmente catastrófica', añadió, subestimando ligeramente las cosas.

Aunque el incendio ya no se mueve tan rápido, Steffe dijo que sus equipos han 'ganado solo una pequeña batalla' y enfatizó que el riesgo persiste por brasas voladoras o un cambio repentino en la dirección del viento. 'Ponemos toda nuestra energía en crear cortafuegos protectores', explicó, pero admitió 'todos tenemos miedo ante esta situación'.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, advirtió que el país 'está atravesando una temporada de incendios sin precedentes', con 116.085 hectáreas (286.852 acres) quemadas y 13.566 incendios registrados desde enero. Reveló en X que nueve de cada diez incendios 'son causados por humanos y la mayoría surgen por descuido: una colilla, una barbacoa, trabajos realizados sin precaución'. Pero también señaló que no todos son accidentes: algunos son provocados intencionalmente, y desde el 6 de julio se han realizado 162 arrestos. Así que si planeabas una ola de incendios provocados, quizás reconsidera.

También arden incendios forestales en varias otras regiones francesas, incluyendo Var y Landes, y Alta Córcega en la isla de Córcega. Mientras tanto, la vecina España entró el lunes en su quinto día de emergencia nacional debido a incendios forestales descontrolados al oeste de la capital Madrid. BBC Verify analizó imágenes satelitales que muestran la propagación del incendio al oeste de Madrid, que ahora ha afectado más de 27.000 hectáreas. Las imágenes, capturadas el 24 y 26 de julio, muestran cómo el fuego se extendió en dos días después de que varios incendios se fusionaran en uno grande. Las autoridades locales han advertido que la región enfrenta los 'peores incendios de su historia'.

El cambio climático está elevando las temperaturas en todo el mundo, y Europa es el continente que se calienta más rápido, calentándose al doble de la tasa media global, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus. Esto está causando olas de calor estivales más intensas, mayor presión sobre el suministro de agua de Europa e incendios forestales más severos. En otras palabras, el planeta está enviando un mensaje muy claro, y no es 'hagamos otra barbacoa'.