En una medida que tiene a todos rascándose la cabeza, EE.UU. ha impuesto un arancel del 12,5% a las exportaciones australianas, citando el 'fracaso' de Australia para prohibir bienes producidos con trabajo forzado. La administración Trump, en su última ronda de aranceles dirigidos a más de 80 naciones, parece haber confundido a Australia con un país que realmente tiene un problema de trabajo forzado.

Mientras tanto, el diputado liberal Julian Leeser dijo a una comisión real que su hijo ya no se siente seguro en eventos judíos después del ataque terrorista de Bondi. Y en otras noticias, la esposa de Barnaby Joyce ha prohibido el programa 7.30 de ABC en su granja, presumiblemente porque no les gustó la cobertura de la última vez que un político fue captado en cámara haciendo algo embarazoso.

En cuanto al arancel, el gobierno australiano expresó confusión: 'El trabajo forzado es definitivamente algo que debe combatirse, así que apoyamos ese objetivo. Pero este arancel no tiene sentido.' También pidieron que el Estrecho de Ormuz permanezca abierto para el transporte marítimo comercial, porque aparentemente eso está relacionado de alguna manera.

En resumen: Australia recibe un arancel que no merecía, el hijo de un político está asustado, y una granja es ahora una zona libre de medios. Solo otro día en la tierra de abajo.