En una impresionante muestra de causa y efecto que haría sentir orgulloso a un filósofo, Julián Alvarez aparentemente ha decidido que ser abucheado durante el empate del Atlético de Madrid contra el Villarreal el domingo es una señal de que debe llevar su talento al Arsenal. El ex hombre del Manchester City ha sido mantenido lejos de las garras del Barcelona, no por una gran lealtad, sino por el simple hecho de que el Barcelona puede no tener los fondos. El Arsenal, por otro lado, está prácticamente nadando en efectivo, lo cual siempre es una cualidad agradable en un posible empleador.

Mientras tanto, Alejandro Balde se encontró sin ceremonias fuera de la convocatoria del Barcelona mientras goleaban al Elche, lo cual el club catalán interpreta como luz verde para un traspaso al Manchester United. Porque, como todos sabemos, un nuevo lateral izquierdo resolverá mágicamente todos los problemas de Old Trafford. Claro, ¿por qué no?

Jarrod Bowen ha prometido su lealtad eterna al West Ham, incluso mientras caen al Championship con toda la gracia de una jirafa borracha. Pero la lealtad puede ser puesta a prueba, especialmente cuando el Crystal Palace llama a la puerta con una oferta de 50 millones de libras después de su desastroso comienzo: fueron contundentes en Everton, lo cual es una forma educada de decir que eran tan afilados como una cuchara. Las Águilas podrían estar entrando en modo pánico, y el modo pánico a menudo lleva a gastos imprudentes en un capitán de los Hammers.

Una paliza de 4-0 en Brighton es una excelente manera de arruinar un fin de semana, pero también motiva a un club a ir al mercado de fichajes como un niño en una tienda de dulces. El Aston Villa ha puesto sus ojos en Joel Ordóñez, presumiblemente para tapar todos los agujeros en su defensa, asumiendo que el Club Brujas esté dispuesto a desprenderse de su central por una tarifa que no requiera vender un riñón.

Hay exactamente una manera de recuperarse de perder contra el Ipswich, y es gastar 34 millones de libras en un jugador del Barcelona. El Sunderland ha estado siguiendo a Marc Casadó todo el verano, y el joven de 22 años ha sido vinculado con prácticamente todos los clubes de la Premier League que tienen pulso, así que esto difícilmente es una búsqueda única.

La saga de Jonathan Jesus continúa, con el central de 22 años del Cruzeiro potencialmente dirigiéndose al Estrasburgo o al Chelsea, dependiendo de qué rumor creas. BlueCo, el grupo propietario, está interesado, según se informa, pero también lo están el Real Betis, el Valencia y el Benfica, porque nada dice 'deseable' como una guerra de ofertas por un jugador del que nadie había oído hablar hace tres meses.

El Chelsea, siempre vendedor, estará encantado de saber que el Nápoles está considerando un movimiento por el delantero Marc Guiu. Si los italianos están dispuestos a desembolsar 25 millones de libras por el español es otro asunto, ya que actualmente creen que la valoración del Chelsea es un poco alta. Sorpresa, horror: un club piensa que el precio de otro club es demasiado elevado. En otras noticias, el agua moja.

El Hull City tuvo un comienzo fantástico de temporada, dando una paliza al Manchester United el sábado. Para construir sobre eso, han acordado un acuerdo de 15,4 millones de libras por el delantero Mohamed-Ali Cho del Niza. Porque nada dice 'construir sobre el éxito' como gastar dinero en un jugador que podría ni siquiera ser titular.

Y finalmente, Joe Willock, a pesar de marcar contra el Liverpool, está siendo vinculado con un movimiento al Besiktas. El club turco está lanzando miradas coquetas al centrocampista del Newcastle, según se informa, porque aparentemente, ningún mercado de fichajes está completo sin al menos un jugador vinculado a un club en Estambul.