El documental de Matt Shea está enmarcado por dos hechos contundentes. Uno es que la riqueza de las 12 personas más ricas del mundo equivale a la del 50% más pobre de la humanidad (se puede discutir si 12 es exactamente el número correcto, pero ciertamente es una cifra horriblemente pequeña). El otro es que en los recientes ciclos electorales de EE. UU., la industria de los combustibles fósiles ha sido reemplazada como el mayor donante político por una nueva fuerza: las criptomonedas.

En una hora que logra ser más entretenida que aterradora a pesar de navegar en aguas muy turbias, Shea explora cómo una nueva generación de multimillonarios tecnológicos busca dar un audaz nuevo paso. Muestra que en una democracia occidental tradicional, el principio de que todos los ciudadanos tienen el mismo voto y están igualmente sujetos a la ley se ve gravemente comprometido por una minoría diminuta de ciudadanos ricos. Estas personas influyen en lo que el electorado vota, financiando políticos y siendo dueños de medios de comunicación, además de usar su riqueza para asegurarse de que las reglas no se les apliquen adecuadamente. Pero los plutócratas aún encuentran frustrante este sistema, gracias a esas molestas elecciones y esa fastidiosa ley. ¿Qué sigue?

Tech Billionaire Takeover se emitió en BBC Two y está disponible en iPlayer.