The Boroughs, un nuevo misterio sobrenatural de asesinatos de la productora de los hermanos Duffer, nos deja caer en una comunidad de jubilados de Nuevo México donde la mayor amenaza no es que la gelatina esté demasiado líquida, sino un monstruo que de vez en cuando extrae fluidos corporales de los residentes. Para los espectadores en las abarrotadas Islas Británicas, el verdadero horror podría ser la enorme amplitud del lugar: el protagonista Sam Cooper (Alfred Molina) es dejado en un pueblo con tiendas, clases de deportes, un centro comunitario y una residencia de ancianos lujosamente equipada llamada The Manor. Un monstruo parece un alquiler casi razonable.

El programa reúne una pandilla Scooby de héroes septuagenarios que se enfrentan a la criatura en una serie que The Guardian califica de divertida, tierna, sabia y producida ejecutivamente por los hermanos Duffer. Es como The White Lotus pero con más dentaduras postizas y menos monólogos junto a la piscina. La reseña señala que la extracción ocasional de fluidos del monstruo parece un precio pequeño en comparación con las comodidades ofrecidas, lo que dice más sobre el estado de la atención a los ancianos en el Reino Unido de lo que cualquier criatura sobrenatural podría hacer jamás.