En un partido que tuvo más giros que un sacacorchos en un bar de vinos, Irlanda arrebató una victoria de 33-31 sobre Australia en el Campeonato de las Naciones, sumando seis triunfos consecutivos sobre los Wallabies. El partido fue un auténtico test match: apretado, tenso y lleno de drama. Australia lideró durante gran parte del juego, pero la presión incesante de Irlanda en los minutos finales dio sus frutos cuando el pilar suplente Tom Clarkson se zambulló para un try, y Sam Prendergast mantuvo los nervios para convertir. Australia tuvo oportunidades, pero las conversiones falladas de Ben Donaldson resultaron costosas. 'Son un puñado de cabrones duros que no saben cuándo están vencidos', señaló un observador sobre los irlandeses. El resultado significa que el Resto del Mundo lidera al Seis Naciones 2-1 en la serie.