Andy Burnham tiene mucho en el plato como próximo primer ministro, pero una de sus primeras pruebas implica qué hacer con la 'empresa más aterradora' del mundo: Palantir. El gigante tecnológico estadounidense de defensa y vigilancia ha conseguido un montón de contratos públicos británicos, incluido un particularmente llamativo acuerdo de 330 millones de libras con el NHS. El comité de ciencia, innovación y tecnología ya le ha dicho que se deshaga de Palantir, citando un 'claro desajuste con los valores del Reino Unido'. Pero la empresa tiene sus animadores: The Times y The Telegraph han sido entusiastas, y la exasesora conservadora Camilla Cavendish acusó a los críticos de anteponer la política al progreso, argumentando en el Financial Times que 'lo que importa es lo que funciona'. Peter Geoghegan, quien dirige el sitio de investigación Democracy for Sale, sugiere que las regulaciones endebles y el acceso político pagado han ayudado a afianzar a la firma, pero nos asegura que hay una manera de liberarnos.