El Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio (Dfat) ha anunciado que está 'buscando urgentemente' actualizaciones sobre el bienestar de 11 australianos que formaban parte de la Flotilla Global Sumud, un convoy de ayuda humanitaria que intentaba romper el asedio israelí a Gaza. Un portavoz de Dfat animó a quienes deseen entregar ayuda 'a hacerlo a través de los canales establecidos', presumiblemente canales que no impliquen ser detenidos en aguas internacionales.

Los participantes de la flotilla - académicos, médicos, estudiantes, activistas y cineastas - alegan que fueron secuestrados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mientras se encontraban en aguas internacionales. Esto, señalan, es la segunda vez que Israel 'secuestra ilegalmente a ciudadanos australianos en aguas internacionales' sin que el gobierno australiano intervenga. 'Mientras Australia siga apoyando el genocidio de Israel, los australianos seguirán navegando', declaró un participante, añadiendo la naturaleza sombríamente impredecible de la situación: 'Nunca se sabe el minuto en que los israelíes deciden que 'sí, vamos a joder a gente común', 500 de ellos, que tienen un montón de comida para bebés en barcos tratando de romper su asedio ilegal en aguas internacionales.'

Los participantes pidieron al gobierno australiano que 'haga todo lo que pueda para mantenernos a salvo', señalando que 'aquí estamos en aguas internacionales, y nuestros gobiernos nos están fallando por completo'. Mientras tanto, Dfat continúa animando a entregar ayuda a través de 'canales establecidos', una frase que históricamente ha funcionado de maravilla para todos los involucrados.