Sam Altman vuelve con su promesa favorita: que los estadounidenses obtendrán una parte del pastel de la IA. The Financial Times informa que el CEO de OpenAI está en conversaciones con el presidente Trump sobre entregar al gobierno de EE. UU. una participación del 5% en la empresa. Esto no es nuevo: Altman ha estado lanzando variaciones desde 2021, y el senador Bernie Sanders ha propuesto una participación del 50% en las principales empresas de IA. ¿La lógica? La IA se entrena con trabajo humano sin pagar, y una red de seguridad podría calmar los temores de robots que eliminan empleos. Hagamos cuentas: OpenAI estaba valorada en 852 mil millones de dólares en marzo, así que el 5% son unos 42.6 mil millones. Repartido entre 133 millones de hogares estadounidenses, eso es aproximadamente $320 por familia, suficiente para una cena agradable, si eres optimista. Pero el gobierno podría acapararlo en un fondo de riqueza, distribuyendo rendimientos solo si las empresas de IA alguna vez obtienen ganancias (lo que aún no han hecho). Para OpenAI, el verdadero premio podría ser mantenerse en la buena voluntad de Trump, evitar riesgos en la cadena de suministro y obtener ayuda contra los rivales chinos. Aun así, este plan parece más una historia que una política: Altman lo ha estado promoviendo durante cinco años sin un resultado concreto. La idea, inspirada en el fondo petrolero de Alaska, sugiere que la IA es un recurso compartido. Altman añadiría que es infinito, pero ya sea que veas un cheque o no, el mensaje es: confía en nosotros, el auge será lo suficientemente grande para compartir.