En una movida que no sorprende a nadie, el ministro de Defensa de Israel ha anunciado que las FDI no se retirarán del sur de Líbano y no permitirán el 'regreso de la población' - a pesar de un alto el fuego recién acordado con Líbano. Ambos países acababan de renovar su compromiso con la tregua, mientras que Donald Trump supuestamente intenta allanar el camino para un acuerdo con Irán. Mientras tanto, el comandante de la Fuerza Quds de Irán, Esmail Qaani, declaró a través de medios iraníes que Hezbolá exige que Israel se retire a sus posiciones anteriores a la guerra, añadiendo: 'Apoyar la resistencia en Líbano es deber de todos nosotros, y eliminar a Israel de la región es un objetivo alcanzable para los musulmanes.' Porque nada dice 'objetivo alcanzable' como décadas de conflicto regional.
En otras noticias, más trágicas, el sargento primero Milovan Jovanović, un soldado serbio que servía en la misión de paz de la ONU en Líbano, murió esta mañana por las heridas causadas por un proyectil que impactó la base de la ONU donde él y otros cascos azules estaban estacionados. Recibió atención médica inmediata en el hospital de la base, fue trasladado en helicóptero al Centro Médico Universitario de Beirut y falleció aproximadamente a las 4:00 a.m. hora local. La misión de paz de la ONU en Líbano sigue siendo un trabajo donde la 'paz' es más una sugerencia que una garantía.